Cuando una espada tiene que viajar, necesita una funda — y esta bolsa de tela para katana es la respuesta práctica. Confeccionada en tejido suave y protector, envuelve la espada para llevarla al dojo, a un encuentro o a la vitrina de un amigo, protegiendo la saya y las guarniciones de roces y polvo durante todo el trayecto.
La bolsa se desliza sobre toda la longitud de una katana y se cierra ajustándose, manteniendo la hoja cubierta y fácil de transportar en la mano o al hombro. Es la forma sencilla y sin complicaciones de mover una espada sin exponer el lacado ni la guarda a los golpes del viaje.
Un detalle encantador: el diseño de la bolsa es una sorpresa, así que cada una llega con su propio carácter. Combínala con una katana de acero plegado para un transporte seguro, o con una caja de exposición de madera para tener el equipo completo, en casa y de camino.

